miércoles, 8 de enero de 2014

El fin de las Navidades siempre te deja un sabor agridulce en los labios,
el paso del tiempo se refleja en cada estación,
en cada comienzo y final de cualquier evento, siempre lo mismo,
cada año las mismas celebraciones,
ruleta redonda que se va achatando es la vida,
rueda y rueda sin cesar,
sin avanzar siempre rodando sobre el mismo punto,
pero aún así nos alegramos de haber podido rodar durante un año más,
aunque sea sobre la misma superficie.


08/01/2014
Sandra Escudero García

Sevilla, la tierra donde nací, mi musa.

El primer poema que escribí se lo dediqué a Sevilla con 15 años.

Sevilla
¡Qué no te digan que te olvidé!,
porque es mentira.
¡Qué no te digan que de ti me marché!,
porque no viviría.
¡Qué no te digan que sin aliento
me quedo por ti!, Sevilla.
Sevilla, manto de estrellas en la noche,
lucero que brilla;
cuando con ella hablo,
mi corazón se abre ante su voz divina.
Sevilla, color vivo que nace
de las orillas del Guadalquivir
y en él se refleja tu armonía.
Cuando a ella miro,
mis ojos se humedecen.
Cuando a ella me dirijo,
mi voz lo padece.
¡Ay, mi niña!
¡Ay, mi vida!
Mis recuerdos de cuando
yo era niña, los sigo viviendo
como el primer día;

“cuando contigo estoy, Sevilla”

("Algo más que el sentir", Sandra Escudero García)

lunes, 18 de noviembre de 2013

Siempre por vosotros.


Lo más importante es lo que sale desde dentro. Estas palabras se las quiero dedicar a mis padres, ya que sin el amor que sintieron entre sus almas y el que continuaron regalándome día a día, yo no sería lo que hoy soy.
Os quiero.
 
 

Solo respirando contigo se acompasa mi palpitar,

descansa mi alma,

alcanzo con mis manos el cielo, sosiego.

Y el firmamento se me queda pequeño

cuando lo recorro contigo.

De tu mano me alimento,

y tan solo acoplado en tu seno duermo.

Confianza pura que me regalas a cada instante,

mirada cristalina en la que crezco,

sonrisa tierna en la que la mía encuentro.

Me reconozco cuando te miro,

porque de un trocito de tí

brotó mi existencia,

y sólo contigo, plena,

la vivo y lo consigo.

 

Sandra Escudero
18/11/2013

viernes, 25 de octubre de 2013

Hay luz en un día gris

Aunque no te ciegue ni te deslumbre,
aunque casi ni la vislumbres,
incluso en los días más grises la luz existe
y resiste por iluminar tu mundo,
aunque sea entre penumbras no se rinde,
te sigue,
te arropa,
te guarda,
espera que entre las tinieblas consigas verla,
para guiar tus pasos fuera,
si la dejas,
si la ves,
si la cortejas,
Siempre queda una chispa a la que aferrarse.

25/10/2013 Sandra Escudero

miércoles, 16 de octubre de 2013

¡Que no se ahogue tu voz!

De mi tercer libro "Un paso más"  a petición de Marta Bermejo, espero que os guste tanto como a ella y os haga sentir tanto como a mí.


Rebelión

  

Qué tontos somos los humanos;

nos creemos tantas cosas que nos inventamos olvidando que las hemos inventado,

que al final nos ideamos otro yo, triste y manipulado por la envidia.

¡Pero que estúpidos!

 

Vivimos en la vida de los demás que deseamos destrozando la nuestra,

menospreciándonos como personas, ensuciando nuestro corazón

y arrugando nuestra alma;

la que nos queda; si nos queda.

 

Cosas y más cosas,

montones de objetos que consideramos imprescindibles para ser felices,

y cuantas más de esas cosas poseemos más infelices nos sentimos; incompletos,

como un puzzle que nunca

concluirá porque en su día escondimos la pieza

y hemos tachado dónde.

 

Somos marionetas en blanco y negro que tropiezan las unas con las otras,

somos fichas de dominó que se tiran las unas a las otras sin quedar una en pié,

somos peones de ajedrez; 

débiles soldados que nunca retroceden exhaustos por las normas

pero creyéndonos heroicos por salvaguardar al más fuerte.

 

No contentos con lo que tenemos pretendemos rehacernos por fuera

para parecernos los unos a los otros,

borrando los detalles que nos hacen únicos,

eliminando las imperfecciones que nos hacían perfectos.

 

Somos muñequitos en cadena de cualquier fabricucha elitista

que se regocija viéndonos pasar de a uno por las cintas grises de sus máquinas;

mientras él decide de qué color nos pintan el rostro o los ojos;

y qué nos meten en la cabeza para que luego,

repudiemos al que esperaba en la fila detrás nuestra.

Qué injustos somos.

Qué manipulables, qué permeables,

sólo corteza que llenan de mierda de la que ellos se alimentan.

Espero que podamos salir del espeso mar de excremento en el que nos han metido,

para poder respirar aire limpio,

poder romper la corteza en la que nos han envuelto,

poder salir del caparazón que han creado para cada uno de nosotros.

Y poder por fin ser nosotros mismos, lo que nos dicte el corazón

y lo que refleje nuestra  auténtica, única y blanca alma.

            

                                                               Sandra Escudero ( "Un paso más")
 

 

 

viernes, 11 de octubre de 2013

"La forma es importante, el contenido esencial".


Dí siempre lo esencial dándole una forma única, la tuya, entonces conseguirás llegar a lo importante.

Para un alma pura y sincera. Para la sonrisa más grande, para un corazón infinito.

No cambies nunca
   
No cierres los ojos, mantenlos siempre abiertos;
orquídea blanca que se abre al despertar
cada mañana; despliega perezosa sus suaves pétalos y
acaricia el rocío que deja en ellos la fría aurora.
Mece al alba tu sonrisa,
balancéala hasta que rompa en carcajadas,
impide que se torne cóncava y
empápala de vivos colores cada día.
Sé siempre tu misma y
no cambies nunca.
Une pensamiento y corazón,
nace de nuevo cuando sientas morir y
cambia el mundo con tus manos.
Alma, poder, coraje, fuerza, verdad. TU.

                                                          Sandra Escudero García (Libro:"Hilándome el alma")

lunes, 7 de octubre de 2013

Exprime cada minuto

¡Qué rápido pasa el tiempo!...

Es cierto que todos, en alguna u otra ocasión hemos pensado que el tiempo se nos escapa de las manos, que nos falta para todo lo que queremos hacer, pensar, tocar, oler, besar, hablar, mirar o incluso dormir.

Aunque a veces el tiempo se para, y no encuentras la manivela que acelera la aburrida película de la que estás siendo protagonista. Si abres los ojos y no te rindes ante la desidia, descubrirás un escenario donde el lienzo está en blanco y la improvisación llega virgen para cobrar forma.

¡Aprovecha cualquier segundo de la vida, con o sin tiempo!